Monday, August 14, 2006

Carta de principios

Donde el Bonobo medita sobre la necesidad de adherirse a algún movimiento social con el que se encuentre identificado. Esto, claro, con la intención de no padecer un vacío existencial y verse en la necesidad de pagar (de nuevo) una consulta a Cozarinsky.


Manifiesto del Movimiento Masculinista Nordestino


Por Marcelo Mario de Melo *

1.

En las cuestiones ligadas a la discriminación y a los papeles sexuales, las mujeres ya agarraron su onda (con 180 grupos de feministas organizados), los homosexuales y los bisexuales también y hasta los machos se organizan y se solidarizan, como se vio en el caso de aquel tipo que golpeó a su mujer y tuvo el apoyo de la Asociación de los Maridos Traicionados, fundada en Ceará, Brasil. Todos los sectores se movilizan. ¿Y cómo quedamos nosotros, que no somos mujeres, ni homosexuales, y rechazamos el modelo machista que nos es impuesto desde niñitos como marca de la masculinidad?
La respuesta está en el “masculinismo”, un movimiento crítico, autocrítico, cachondo, solidarista y convivencial. Sabiendo que de cartas de principios y discursos generosos la humanidad ya está hasta la madre y el padre, ponemos el dedo en la llaga a través de un manifiesto y una proclama de lo que rechazamos y lo que pretendemos transformar para vivir mejor.

2.

Ésta es una contribución del MMN (Manifiesto Masculino Nordestino) cuyo símbolo está representado por un cacto erecto o en reposo. (Detalle: el cacto no tiene espinas.)

Las principales banderas son:

  1. Contra el terror machista.
  2. Contra la dictadura clitoridiana.
  3. Contra la homosexualidad autoritaria.
  4. Por la reconciliación del espermatozoide con el óvulo.

Renunciamos a todas las prerrogativas del poder machista. Que “ombre” sea escrito sin H. No nos consideramos ni superiores ni inferiores a las mujeres, a los gays y a los bis, somos diferentes e iguales.
Rechazamos todos los modelos prefabricados de sexualidad, moralistas o vanguardosos, partiendo de tres principios:

  1. La carencia no se inventa;
  2. Receta sólo de pastel;
  3. Vanguardia también es masa.
Somos solidarios con cualquier salida (o entrada) sexual que la humanidad tenga a bien inventar y gozar, siempre que no haya imposición o violencia. Y exigimos que se respete nuestra opción fundamental: gustamos de la mujer.

3.
  • Abajo el paraguas negro, no somos zopilotes.
  • Abajo las exigencias de traje y corbata.
  • Contra el reloj checador.
  • Por el derecho a orinar sentado.
  • Por el respeto al pudor masculino, mingitorios privados.
  • Por el amparo a los padres solteros y abandonados por las mujeres amadas desalmadas
  • Guarderías en las cantinas.
  • Queremos pensión por viudez, pensión alimenticia y licencia por cuidados paternos. No amamantamos pero podemos preparar biberones y cambiar pañales.
  • Por la liberación de la lágrima masculina.
  • Por el reconocimiento y el respeto a la menstruación masculina.
  • Contra el cierre del mercado de trabajo a los hombres queremos ser secretarios, telefonistas, nanas, etcétera, etcétera.
  • No queremos ser jefes de familia, ni regentes sexuales.
  • Igualdad fuera y arriba de la cama: queremos coger por debajo.
  • Queremos que nos canten y que nos cojan.
  • Por el derecho a decir “no”, sin broncas, sin cuestionamientos a nuestra masculinidad.
  • Por el derecho de que no se nos pare sin explicaciones; a la mujer también le falla. Aquél que nunca falló que tire la primera piedra.
  • Abajo la máscara de la fortaleza masculina: queremos tener derecho a asumir nuestras fragilidades.
  • Abajo el complejo de “cornudo” ¿Por qué la mujer no es “cornuda”? Fidelidad o infidelidad recíprocas.
  • La caballerosidad es cansada, aburrida y costosa. Delicadeza es unisex. Que sea extinguida la caballerosidad o se instaure, también, la “damosidad”.
  • Queremos recibir flores.
  • Exigimos la modificación del Padre nuestro: “Padre y madre nuestros... Bendito sea el fruto de nuestro vientre y de nuestro semen...”
  • Por la capacitación de los hombres desde la infancia para tareas tomadas como femeninas. Queremos aprender corte, confección y costura, cocina, cuidado de niños, etcétera. En contrapartida, enseñaremos a las mujeres a cambiar llantas, tanques de gas y fusibles; a defenderse con los puños, espantar ladrones, matar cucarachas y ratones.
  • Por la paternidad responsable y contra la gravidez y el uso de los hijos como chantaje sentimental contra nosotros.
  • Protestamos contra el hecho de que nuestro órgano de amor sea representado con espadas, cañones, macanas y otros instrumentos de agresión y guerra. Sólo aceptamos la simbolización a partir de cosas gustosas y sanas: chocolates, bizcochos, bananas, lápices de labios, paletas, pirulís, etcétera.
  • Denunciamos como principales vías conductoras del machismo a las abuelitas cándidas, las mujeres fresas, las madrecitas posesivas y las profesoras asexuadas.
4.

Considerando que muchos masculinistas trabajan dos turnos, estudian y frecuentan un millón de reuniones y eventos –sin hablar de poligamias posibles–, no iríamos a incurrir en la actitud fascista de inventar una reunión más para la comunidad masculinista. Por lo tanto, nuestro principio de organización es el siguiente: grupos de uno y cada grupo obedece a su jefe. Asamblea General con ego, id y superego. Voto de Minerva para ego.
Convencidos de que la perfección no es una meta y sí un mito buscaremos hacer un esfuerzo para romper un 70% de nuestro machismo actual e incrementaremos con nuevos puntos este manifiesto, aceptando la contribución crítica y propositiva de todos los masculinistas y otros segmentos sexuales, preservada nuestra opción fundamental por las mujeres.
Denunciamos a los machos engreídos que, utilizando el discurso masculinista, pretenden sólo dar los anillos para no perder el dedo, retroceden en un 30% de machismo para mantener el 70%. Es la Nueva República del machismo.
Somos todos oprimidos. Y siendo los hombres estadísticamente minoritarios frente a las mujeres, esto ya nos caracteriza como minoría oprimida. Nosotros, hombres masculinistas, sufrimos la represión de los machos, las feministas sectarias y de los gays autoritarios.
Requerimos, por lo tanto, el apoyo extremo y la solidaridad por parte de la sociedad inservil.

* El Manifiesto Masculino Nordestino (MMN) fue publicado, en Brasil, por el Pasquim de Sao Paulo durante la semana del 24 al 31 de julio de 1988. Este artículo fue tomado de la Gaceta 6 de Derechos Humanos, año VII, Junio de 2000. El Bonobo no sabe, a ciencia cierta, si la traducción es respetable. Lo consigna simplemente por considerar que meditaciones de tan profunda naturaleza deben ser difundidas.

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Donde el Bonobo cuenta sobre el porqué no ha podido comenzar una prolija carrera en el ámbito de los weblogs.

En el principio, cuando todo era fiesta y celebración por iniciar un blog, el Bonobo vivía entusiasmado por la idea de reunir, bajo su propia óptica, una summa de artículos periodísticos, de columnas, posturas en pro y en contra sobre la reciente campaña política y proceso electoral mexicanos. Pero eso fue en el principio: esa tierna época de los cuentos en la que todo es porvenir.
      Pocos días después, el Bonobo perdió el entusiasmo, comenzó a sentir una fuerte irritación estomacal cada vez que leía uno de los cuatro periódicos que revisa obsesivamente a diario y notó, además, una sensible inflamación en los testículos. El Bonobo temió estar pasando por una crisis de ansiedad conjugada con parálisis de teclado, así que decidió acudir con un experto en cuestiones de la cabeza. En la guía telefónica encontró un anuncio interesante: “Abel Zacarías Cozarinsky: Psiquiatra, psicoterapeuta, consejero matrimonial, Cabalista”; minutos después ya tenía una cita.
      El doctor Cozarinsky, con un acento porteño que sonaba a chapoteo del Río de la Plata, le dijo simplemente:
      –Mi estimado señor Sapiens, lo que a vos le pasa es que las noticias, la locura del ambiente y el estress le han hinchado las pelotas…
      El Bonobo agradeció la claridad con que le fue explicado el problema y preguntó, con algo de fingida candidez, qué carajos debía hacer para remediar el asunto.
      –No hay cosa más sencilla –explicó el doctor–, en principio, tome estos antidepresivos, son muy suaves, lo demás será además dejar en paz los periódicos unas semanas, evitar los noticiarios en la televisión y, si su libertad finaciera se lo permite, dejar de trabajar… No hay cosa mejor en estos casos. Y, ¿sabe?, si puede practicar algún deporte o pasatiempo, pues hágalo. A la vuelta de un par de meses se sentirá mucho mejor.
      El Bonobo pagó su sesión de terapia (y le dolió), se despidió del doctor y, antes de salir del consultorio, se caló en la coronilla la kippá de papel que le fue obsequiada al terminar.
      –Prefiero obsequiar esto a mis pacientes en vez de darles una dulce… El azúcar es nosciva, ¿sabe?
      Visiblemente confundido por la escasa ortodoxia del doctor Cozarinsky, el Bonobo decidió hacer caso parcialmente a sus sugerencias. Evitó las noticias y tomó antidepresivos, pero continuó trabajando. Y, como compensación a las ausencias cotidianas, se dedicó a hacer y leer cosas gozosas, algunas de ellas, mientras convalece de sus ansiedades, la irritación estomacal y la inflamación testicular, irán apareciendo en este espacio.
      Tal vez algún día, con estas y otras posibles cosas, su carrera como webloger sea tan prolífica como alguna vez soñó.